¿Qué hacemos con Facebook?

Este post no deja de ser un ejercicio en el que plasmo los pensamientos que rondan mi cabeza en los últimos meses y que han tenido su confirmación este mes de enero cada vez que me enfrento con las páginas de Facebook de nuestros clientes.

El pasado año fue duro, pero 2015 promete emociones todavía más fuertes. Facebook vuelve a cambiar el algoritmo y parece que el que no pague no sale en la foto. Así de simple. Ya no se trata de “se acabó el community de pacotilla” que tantas veces hemos leído, o eres un Influencer que mueves y atraes masas a tu página per sé (y ya veremos)… o tus tasas de visibilidad y, por tanto, interacción se van a resentir de forma brutal. Sinceramente me gustaría ver las estadísticas de las páginas de aquellos que van de superhéroes de las redes sociales, porque no me creo nada. El algoritmo es el que es y le hemos dado muchas vueltas.

En muchas ocasi ones, hasta ahora, en las estrategias de comunicación he duplicado el contenido de Facebook para publicarlo en Google +. Soy consciente de que no es lo correcto, son redes sociales similares pero a su vez distintas y con diferentes idiosincrasias, con sus particularidades, pero si con el presupuesto ajustado de un cliente no incluía Google + y yo consideraba que por “X” motivos era interesante esa presencia, pues la duplicaba. En un momento en el que hemos llegado al momento “Zero”, ¿vale la pena seguir con los amigos de Palo Alto?

Es obvio que hay millones de personas, pero ¿de qué me vale sino les llega? La segmentación que se puede hacer con los anuncios es estupenda, cierto, pero el alcance de los mismos se limita a eso… sólo a lo que pagues, no va más allá de lo que contrates. No hace mucho tuvimos una publicación con 54 interacciones que no tuvo un alcance superior a las 97 visualizaciones. Un poco triste. Además, no todos los clientes se pueden permitir anuncios… Es como pegarse un tiro en el pie.

Es cierto que no hay que estar en Facebook por decreto ley y que habrá que analizar objetivos, target, posicionamiento, temas de brandig, etc., pero como red social generalista Facebook era “una obligación”, pero, a mi juicio, ha dejado de serlo. Ha llegado el momento de buscar prados más verdes.

Creo que Google+ está lo suficientemente madura como para que los profesionales se lo tomen más en serio de lo que lo están haciendo (estamos), compartir otro tipo de contenido y por otras plataformas dónde hayan menos usuarios, pero ser más significativos (Ivoox, iTunes, Vine, Tumblr, etc.), por no hablar de redes sociales horizontales. Recordemos aquella frase de marketing que dice: “Quien quiere ser todo para todos acaba siendo nada para nadie”.

No digo que haya que salir en desbandada de Facebook, pero sí contemplar alternativas, ser más líquido en nuestros planteamientos y probar alternativas continuamente. Creo que para mucha gente y empresas Facebook va a seguir valiendo, pero para otros muchos no.

Las cosas han cambiado y van a seguir cambiando. Sería absurdo seguir haciendo las cosas de la misma manera.

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