Diseño y planificación en Content Curation: hilando fino

En el artículo anterior aludíamos al método de las 4S’s empleado por los contentcurators a la hora de curar contenidos. En síntesis se trata de un método basado en un proceso que comprende una serie de fases: Search (búsqueda), Select (selección), Sense making (caracterización y dotación de sentido) y Share (difusión). Si bien comenzábamos mencionando la fase de búsqueda exhaustiva de toda la información relativa al tema que deseamos curar como la primera a tener cuenta, no debemos pasar por alto aquella que, con total seguridad, va a determinar la calidad de nuestra curación. Es una fase previa a la que Los Content Curators han denominado Diseño, mientras que Good y Curata, en sus métodos denominados Workflow (flujo de trabajo) y 5 Steps respectivamente, la han calificado como Identificación —del tema—.

Diseño y planificación: ¿qué estrategia vamos a seguir?

Parece obvio redundar en esta idea pero consideramos que no lo es porque en muchas ocasiones pasamos por alto aspectos como una planificación óptima en el momento de emprender la redacción de un texto. Si las fases anteriormente mencionadas hacen referencia al proceso en sí mismo, la fase de diseño o planificación consiste en la delimitación de la estrategia que vamos a seguir, un esbozo —y posterior profundización— sobre qué objetivos, tema, fuentes, producto y frecuencia de publicación vamos a llevar a cabo antes de efectuar el proceso de Curation. Si bien aludimos a la fase de diseño desde el punto de vista de Los Content Curators, destacamos y aportamos algunos aspectos que consideramos relevantes.

El objetivo de la estrategia no es otro que ir sobre seguro siendo capitanes de nuestra embarcación y no navegar sin rumbo a la deriva. Y es que no nos vamos a disponer a curar al tuntún, sin ton ni son, una amalgama de contenidos entre los que no existe un hilo conductor. Sino que es conveniente delimitar una hoja de ruta para que el proceso de Curation sea efectivo y significativo y por tanto que nuestro trabajo intelectual tenga sentido.

Diseño de la Content Curation

1. Esbozando objetivos

Los objetivos pueden ser de diversa índole en función de una serie de factores: si la Curation que vamos a realizar es de carácter personal o institucional; qué orientación le vamos a otorgar, si más marketiniana o de inteligencia competitiva… Si nos ponemos a hilar fino hay un objetivo que resumiría especialmente bien la esencia de todo proceso de curación, este es el de realizar una campaña de Marketing de contenidos como elemento de diferenciación para con nuestra competencia.

2. Dime sobre qué y cómo escribes y te diré quién eres. El tema.

Una buena manera de escoger un tema es plantarse una cuestión por triplicado:

  1.  ¿Puedo destacar en este tema ante la competencia?
  2. ¿Este tema genera cantidad de contenidos suficiente?
  3. ¿Realmente este tema interesa a mi audiencia?

Las respuestas que aportemos delimitarán la efectividad del tema escogido.

Si vendes calidad, refléjala también en redes sociales

Si estamos planificando nuestra estrategia de Marketing de contenidos y nos hemos decantado por una de gama alta como la Content Curation, consideramos de vital importancia que no sólo sea de calidad la información que vamos a aportar al usuario, sino también la interacción que vamos a crear con este. Es decir, deber haber una consonancia coherente entre la calidad de nuestros contenidos y la calidad de nuestros comentarios en redes sociales. Y, sinceramente, si por ejemplo bombardeamos el timeline de nuestros usuarios con cientos de tuits por segundo, o nuestros estados en Facebook simplemente brillan por su cantidad, desconfiamos del factor cualitativo que vayamos a ofrecer. Esa calidad se tiene que perder por algún sitio. Así que consideramos relevante regirse por la máxima de: Menos —y mejor— es más.

La importancia de un bonito envoltorio

Asimismo, no sólo va a ser importante lo que digamos, sino cómo lo digamos. Contenido y forma deben ir siempre de la mano. Además debemos reflexionar sobre nuestra audiencia y decir qué tono, qué registro y qué lenguaje vamos a emplear. Hoy por hoy está en boga entre las marcas utilizar un lenguaje cercano y amistoso, pero ello no debe suponernos una imposición, sino que deberemos escoger aquel registro con el que pensemos que nuestro público se va a sentir más cómodo e identificado. No se trata sino de crear empatía con nuestro público objetivo.

3. Fuentes: hay vida más allá de Google

En cuento a las fuentes a las que recurrir, no es cuestión de “cuanto más azúcar más dulce”, sino más bien de seleccionar las apropiadas, las pertinentes. De lo contrario sólo estaremos generando más ruido y no contenidos significativos. Observamos una distinción entre fuentes documentales, personales y búsquedas persistentes. En lo que concierne a las fuentes documentales no debemos olvidar las tradicionales: bibliotecas y hemerotecas. Sí, existen. Hay vida más allá de Google. Y es que el saber que encierra una biblioteca se traduce en documentación y rigor. Y me atrevo a decir que Google no siempre es eso. Hay que saber discernir entre las funciones que puede desempeñar el omnipotente Google y las ventajas que puede suponer una biblioteca. No obstante el curso lógico de Internet y el consiguiente auge de las TIC hace que muchos miremos hacia las bibliotecas con nostalgia pensando que fue bonito mientras duró. Existen diversos motivos por los que una biblioteca no alcanza ni alcanzará a ser lo que hoy es Google.

No obstante afortunadamente para las bibliotecas, y en detrimento de Google, existe una creciente digitalización de estas. Y es que encontramos una buena muestra de bibliotecas digitales tanto en el panorama internacional como español.

Respecto a las fuentes personales destacar el propio seguimiento que realizamos a los profesiones en un determinado sector, bien sea a través de su sitio web o blog y/o a través de sus perfiles en redes sociales. En cuanto a las búsquedas persistentes, antes que nada habremos de realizar un listado de términos que reúnan los conceptos que más relación guardan con el tema que nos atañe y, posteriormente, generar un sistema de alertas.

Fuentes según la naturaleza de su contenido: textual y social

Meg Sutton, especialista en Marketing de contenidos en la compañía Curata, en la descripción del proceso de Curation y centrándose en la primera fase de identificación, menciona el concepto de variedad. Dice que “la diversidad y la relevancia (de los contenidos) son las claves del engagement. Una plataforma inteligente de Content Curation tira de una gran variedad de fuentes (archivos RSS, Social Media sites…) con diferentes tipos de contenido”. Por tanto a la hora de diseñar nuestra estrategia deberemos contemplar las diferentes posibilidades que nos puede brindar cada tipo de contenido en función de su naturaleza: contenido textual generado a partir de plataformas de Curation que adquieren y procesan información y/o User Generated Content (contenido generado por el usuario) basado más en imagen, vídeo y contenido social. De nosotros dependerá prestar más atención a un tipo de contenido en concreto, o a ambos, en función de nuestros objetivos.

4. Productos: ¿qué tipo de Curation quiero crear?

Además dentro de la fase de Diseño, deberemos tener en cuenta el tipo de producto que pretendemos generar: listas, que no son más que listados de términos que suponen un papel mucho más secundario; blogs y webs, herramientas excelentes para crearnos un espacio en el que curar nuestros propios contenidos; curación en tiempo real, la otorgada por ciertas redes sociales tales como Twitter o Storify y curación en medios sociales, que no son sino plataformas dedicadas a tal efecto como Scoop.it o Pinterest.

Asimismo destacar el uso de bookmarklets como parte del proceso de curation. Las plataformas de Curation, como Scoop.it, tienen su propio bookmarklet, lo que significa que puedes archivar tus scoops en cualquier momento mientras estás efectuando el proceso de selección de los contenidos.

5. Frecuencia de publicación

Por ultimo destacar la frecuencia de publicación como otro factor a definir en la planificación de nuestra estrategia. La naturaleza de la periodicidad de nuestra Curation será clave. No es igual la actualización de un blog que publica contenidos propios una vez por semana pues se trata de un espacio que refleja su actividad, que un magazine digital cuya actividad es precisamente esa actualización constante.

Hay quien alude a un símil para explicar, de manera gráfica y sencilla, el proceso de Content Curation, el cual define como perseguir al conejo blanco de Alicia. Ese momento en el que emprendemos el proceso de Curation y caemos en un agujero negro, un agujero que se torna luminoso a medida que vamos curioseando. Si nos recreáramos en la oscuridad —en el ruido informativo— no veríamos nada, pero si tratamos de buscar luz —contenidos significativos— llegaremos al país de las maravillas. Una carrera de fondo que, si bien en un principio se antoja angosta, a medida que se va ejecutando se convierte en un proceso gratificante en el que la recogida del fruto se corresponde con el trabajo cognitivo desempeñado. Es decir, se trata de un proceso costoso pero cuyos efectos y resultados bien valen la pena.

Fuentes:

El content curator. Guía básica para el nuevo profesional de internet

Mediamorfosis. Curación de contenidos: perseguir al conejo blanco.

Curata. Content Curation platform for business use: 4 checklist requirements

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